viernes, 17 de abril de 2015

UNA HABITACIÓN CON VISTAS

El otro día estuve hablando con mi amigo Sergio, me contaba que está pasando por una mala época, que no es feliz. "¿ Que te pasa?" le pregunté.

"Mira Elena, la vida es como una gran ola, a veces estamos en la cresta y otras estamos tocando fondo."

" Bien, hasta ahí estoy de acuerdo contigo", pensé

"Yo ahora estoy tocando fondo y es entonces cuando surgen mis demonios"

"Eing??" Dije yo.

"Si mujer, los demonios que todos tenemos dentro, nuestro lado más oscuro, nuestro miedos y temores nuestro arrepentimiento de lo que pudo haber sido y no fue, ya me entiendes,...... tu tambien tienes tus demonios internos, seguro, piensa, piensa."

Y pensé, pensé y pensé.......hasta que me dolió un poco la cabeza y la verdad es que demonios lo que se dice demonios no encontré, ......si vi un pequeño gnomo despistado, pero no tenía pinta de peligroso, así que le dije a mi amigo.

"Sergio!! que yo no tengo demonios, ...por Dios!! si soy más simple que el mecanismo de un botijo !!! . Claro que tengo miedos y temores, es normal tenerlos pero no me obsesionan, claro que a veces me arrepiento de cosas, pero siempre procuro pensar que decidí lo correcto en aquel momento, Sergio hazte un favor y simplifica tu vida, sim-pli-fi-ca !!!"

Y Sergio me miraba pero no me veía, me oía pero no me escuchaba, le dije que la solución está en su interior pero el muro que ha levantado es demasiado alto para verla.

Página porno

De todo el horror sufrido en los campos de concentración en Auschwitz quiero rescatar una historia de amor acontecida allí, nacida dentro de esa fábrica de muerte y locura.

Fragmento extraido del libro de Laurence Páginas porno titulado Auschwitz :

La ideología racial de los SS que consideraban un delito las relaciones sexuales con las razas inferiores, impidió la violación sistemática de las presas judias. Los abusos existieron, pero el episodio más sorprendente fue el de Franz Wunsch, enamorado de la judía eslovaca Helena Citronová, que trabajaba en el privilegiado Páginas porno, el lugar donde se clasificaba la ropa de los exterminados.

En la celebreción de su cumpleaños, Helena fue obligada a cantar y su voz sedujo al rudo SS. Franz la protegió, la miraba con dulzura, le enviaba galletas e incluso le escribía notas que decian: " Amor. Estoy enamorado de ti ".


Pronto el odio que sentía Helena se transformó en "una sensación de seguridad" , sobre todo el día en que Franz sacó a su hermana de la cámara de gas y la colocó en el Canadá. "Con el paso del tiempo, llegó un momento en que de verdad lo amé", acabó confesando Helena, aunque se tratara de un amor imposible, censurado por los respectivos colectivos y manteniendo la distancia.


Y es que el amor no entiende ni de raza, ni de religión, ni de edad, no tiene fronteras ni límites y nunca sabes donde lo podrás encontrar.